domingo, 13 de abril de 2008

FÚTBOL EL SÁBADO EN LA TARDE, ANTES DE LA RUMBA CON LOS REALES

Ellos son varios integrantes de la "Colonia Menor", que jugará el sábado próximo, 19 de abril, con los paisanos de la "Colonia Mayor", en la cancha de la Unidad Deportiva del Barrio Cristóbal, en la carrera 86A, número 39-02, cerca del Colegio Salazar y Herrera, sector de La América, en Medellín. Allá nos vemos pues.

Crece el entusiasmo con la cita de todos los sábados en la cancha de la Unidad Deportiva del Barrio Cristóbal.

Ese entusiasmo motivó a que se organizara para el próximo sábado 19 de abril, a partir de las 2:00 de la tarde, antes de la rumba en la noche con Los Reales en la Bolera Acuario, un partido de fútbol entre dos equipos de la Colonia de Ituango Residente en Medellín: los menores, jóvenes universitarios que recién llegan del pueblo, y los mayores, también universitarios o jóvenes profesionales, que nunca olvidan al pueblo. Allá los esperamos a todos para que vivamos una agradable tarde recreativa y de integración.

Y en la noche, todos para la rumba con Los Reales, una orquesta de Ituango, en la Bolera Acuario, a partir de las 8:00 de la noche.

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1 comentario:

Biblioteca Escolar Adolfo Naranjo Giraldo dijo...

FIESTAS DE ...

Buenas tardes:

Ser “Ituanguin@” es tan decente y da tanto orgullo que donde quiera que vamos lo manifestamos; por eso es que en otros pueblos, ciudades, países, empresas o instituciones solemos dejar la marca de que por allí está o pasó un “Ituanguino”. He comprobado que vivir y vibrar como “un Ituanguin@”, es más que una tarjeta de presentación y es a su vez la demostración de que Ituango no es solo un nombre, Ituango es un pueblo y “ese pueblo” lo conforman sus tierras y los que la habitan. Habitar no es necesariamente estar ahí, pisando la misma tierra, se habita también con la mente, con el pensamiento, con los recuerdos y mucho con el corazón. Los afectos son excelentes habitantes de un pueblo y pueden ser los de las personas que no siendo Ituanguinas, pasean, conocen, laboran, ayudan, intermedian o, sencillamente, curiosean a Ituango. Es la amabilidad del Ituanguino, su alegría, su hospitalidad, su solidaridad, su insistencia, su persistencia las que hacen que se quiera estar allí, volver allí o invitar a alguien más para que a Ituango vaya.

Las fiestas deben llamarse con una palabra que convoque a su gente; la propia y la que después será como suya. Que sea una fiesta para los que aún viven allí, para los que ya nos vinimos, para los que no siendo ituanguinos la tienen en sus afectos y para los que apenas irán a conocerla.

Ituango debe proyectarse con acciones y con palabras más cordiales que lleven a evocar buenos recuerdos para todos. Palabras más incluyentes o que den prestigio.

Es el Ituango pujante quien invita a que “el retorno” sea bueno, siendo mucho mejor el “reencuentro” y más sublime pertenecer a “la ituanguinidad”.

Alodia Macías Echeverri